El César y el Único, emocionados por que se acerca el mundial, deciden encontrar la forma de poder viajar al mundial en Rusia. El Pinta propone construir una cuenta llamada “Bakaniados” para conseguir el dinero. Los personajes empiezan a registrar su cotidianidad, tratando de ser influencers profesionales, Pero el trío pronto se da cuenta que ser instagramer es una tarea difícil.

Ya resignados a no poder viajar, deciden repartirse tareas para adecuar su apartamento al mejor estilo futbolero y ruso para poder ver el mundial desde casa. Deciden llamarlo: “El Apartamentoski”. (El César les presenta una reliquia de familia, “el divino niño gol” que les da suerte desde el 5-0 Colombia – Argentina en las eliminatorias del 94 rumbo a Francia).

Mientras los personajes se preparan para ver la inauguración del mundial, los nervios y la emoción se elevan, olvidándose por completo del mundo real. El pinta olvida pagar las facturas de los servicios y se quedan sin electricidad durante la inauguración.

Los personajes no dejan de pensar en fútbol, y este empieza a apoderarse de su vida cotidiana, Situaciones y/o acciones cotidianas narradas al mejor estilo de un partido del fútbol.

El trío de amigos se dedica a evadir responsabilidades respondiendo a todas las quejas diarias con la célebre frase- “Es que estamos en Mundialoski”.